Estrategias de éxito para la adquisición del lenguaje

Él (el niño) lo aprende todo sin saber que está aprendiendo y, al hacerlo, pasa poco a poco del inconsciente al consciente, caminando siempre por los senderos de la alegría y el amor (Montessori).

Mi objetivo es también el de ayudar a los estudiantes a encontrar la satisfacción en el aprendizaje, ayudarlos a adquirir el idioma de manera natural, como hicieron en su lengua materna. Tengo la esperanza de que, al enseñar el idioma por medio de historias, del teatro y la dramatización, el baile y la música, los estudiantes se sumerjan en la materia y, de forma inconsciente y natural, interioricen el idioma rápidamente, centrándose en el contenido y utilizando el lenguaje con un propósito mayor que el de estudiar el idioma per se (Wendy Maxwell).  

La filosofía educativa Montessori es conocida en el mundo por su planteamiento de aprendizaje a través el juego y por el uso que hace de las inteligencias múltiples. Desde hace diez años, la metodología AIM (Accelerative Integrated Methodology) viene atrayecto un interés cada vez mayor, por aplicar algunas de las estrategias de adquisición del conocimiento de Montessori y por mostrar resultados verdaderamente impresionantes. Ahora, el Método Badanamu se suma a la escena con una solución tecnológica que utiliza los principios comunes a las dos metodologías, Montessori y AIM.

A continuación, comparamos brevemente algunos de los principios más importantes que Badanamu comparte con Montessori y AIM:

1. El Método Badanamu pone de relieve que los niños adquieren el conocimiento de manera natural, a través de formas de descubrimiento y exploración lúdicas. Los materiales de Badanamu son ricos en recursos para ayudar a padres y maestros a crear ambientes en los que los niños puedan hacer lo que les resulta natural: aprender jugando. El Método Badanamu pone de relieve que los niños adquieren el conocimiento de manera natural, a través de formas de descubrimiento y exploración lúdicas. Los materiales de Badanamu son ricos en recursos para ayudar a padres y educadores a crear ambientes en los que los niños puedan hacer lo que les resulta natural: aprender jugando.

AIM:

Mediante la gestualidad y poniendo el acento en el movimiento a través de la dramatización y la coreografía, el AIM, del mismo modo que Badanamu, proporciona al alumno una experiencia práctica verdaderamente activa y participativa. La “repetición placentera” es una de las razones principales del éxito del AIM. La creatividad abunda en el programa: los estudiantes aprenden a escribir e interpretar historias, improvisar, crear coreografías, componer canciones, rimas y mucho más.

Montessori:

La aplicación práctica del método Montessori se basa en el comportamiento natural de los niños. Montessori creía que los niños exploran, se mueven, comparten en grupo, actúan de forma independiente y toman decisiones, todo ello, de manera natural. Ellos crean orden, desarrollan auto control, abstraen ideas de sus experiencias, utilizan su creatividad y su imaginación, trabajan duro, repiten, se concentran y van perfeccionando sus esfuerzos a través de la experiencia. Cuando los niños hacen estas cosas, aprenden.

2. El método Badanamu cree que, en un ambiente propicio, el proceso de aprendizaje debería del principalmente auto-motivado. Al niño se le deberían presentar conceptos nuevos. Él debería tener la oportunidad de explorarlos desde múltiples perspectivas y de demostrar competencia, todo ello, dentro de un entorno de juego ligeramente estructurado.

AIM:

En sus guías de enseñanza, AIM ofrece un formato para la presentación de cada tipo de actividad. El profesor repite y modela la tarea en la medida necesaria para que los estudiantes adquieran confianza y se reafirmen en su capacidad de realizarla. Llegado ese momento, se da paso a los alumnos, para que trabajen en parejas o grupos pequeños y puedan debatir y desarrollar la actividad, conforme avanzan en su comprensión de la misma.

Montessori:

De acuerdo con el método Montessori, el aprendizaje se divide en tres etapas: (Etapa 1) Presentación de un concepto por medio de una clase, lección, algo leído de un libro, etc. (Etapa 2) Procesamiento de la información, desarrollo del entendimiento del concepto por medio del trabajo, la experimentación o la  creación. (Etapa 3) “Saber” o poseer la comprensión, demostrada por la capacidad de superar una prueba con confianza, de enseñar a un tercero, o de expresarse con facilidad.

3. El Método Badanamu cree que, entre las distintas fases del aprendizaje, debe existir una transición fácil y sin esfuerzo que permita que los niños continúen descubriendo, sin depender de los adultos.

AIM:

El programa AIM se ha diseñado sistemáticamente para sentar las bases que sustentan el éxito de los alumnos conforme pasan de un nivel al siguiente, a fin de que puedan desarrollar sus capacidades de ser creativos con el lenguaje de múltiples formas. Dentro de la estructura de AIM, los alumnos tienen libertad para ser creativos, descubrir y mejorar continuamente su competencia lingüística.

Montessori:

En Montessori, los pasos para aprender todo concepto son analizados por un adulto y ofrecidos al niño  de manera sistemática. El niño siempre está aprendiendo algo que lo esta preparando indirectamente para aprender algo más, de manera que percibe la educación como un proceso de descubrimiento placentero, en lugar de como algo tedioso, como pudiera ser trabajar con un libro de texto.

4. El Método Badanamu cree que el entorno de aprendizaje debería poderse adaptar al niño. En la propuesta educativa de Badanamu, todos las fases del aprendizaje se organizan al objeto de facilitar el progreso del niño, no de dirigirlo. El niño tiene libertad para explorar el entorno de Badanamu sirviéndose de las habilidades que ha adquirido.

AIM:

En el aprendizaje de la lectoescritura, en cualquier idioma, no es más eficaz apresurarse a enseñar la mayor cantidad de historias posibles, sino “entrar en un historia, salir de ella y girar en torno a ella” (Booth), explorándola en profundidad y trabajando en torno a ella durante muchas horas y meses a lo largo del programa. Este patrón se mantiene en cada kit de AIM y permite a los alumnos adquirir una base de conocimiento y capacidades tan sólida que su motivación y una sensación de seguridad y previsibilidad incrementan.

Montessori:

Según el método Montessori, el profesor debe preparar y continuar adaptando el ambiente para que el niño pueda conectar con él a través de lecciones bien pensadas y  para facilitar la exploraración y la creatividad del niño. Un ambiente preparado es esencial para el éxito del método Montessori. Se debe disponer del número apropiado de materiales educativos para permitir el trabajo del niño.

5. El Método Badanamu consiste en crear entornos donde los niños quieran estar y jugar. Proporcionamos a padres y educadores los recursos necesarios para despertar en los niños el deseo de explorar. Cómo exploran depende de ellos: puede ser jugando con sus amigos, cantando canciones, bailando, coloreando, haciendo trabajos manuales o jugando con aplicaciones.

AIM:

El programa se ha diseñado para que, apoyándose en un compañero, los alumnos puedan realizar las actividades de pareja o grupo tan pronto como sea posible. En cuanto sus habilidades de expresión lingüística lo permiten, sólo una parte mínima de la clase AIM (por ejemplo, 5-10 minutos al inicio de un periodo de 40-50 minutos) se dedica al trabajo en grupo de toda la clase. El énfasis que el AIM pone en las actividades de pareja y grupos pequeños es esencial, dado que permite a los alumnos adquirir la fluidez necesaria para poder dedicar tiempo suficiente a practicar sus habilidades lingüísticas y desarrollar el nivel de competencia más elevado posible en el marco temporal limitado de un curso básico del idioma.

Montessori:

No existen libros de texto en el método Montessori y rara vez se encuentran dos o más niños estudiando lo mismo al mismo tiempo. Los niños aprenden directamente del ambiente y de otros niños, en lugar del profesor. Los grupos grandes se dan únicamente al inicio de una nueva clase, o al comienzo del año escolar, y se van disolviendo a medida que los niños adquieren independencia.

6. Ml método Badanamu aborda las inteligencias múltiples por medio de sus cuatro principios: hablar, sentir, jugar y pensar.

AIM:

El AIM es un plantemiento multimodal que ayuda a los niños a visualizar, a  interiorizar kinestésicamente y a escuchar el lenguaje de forma simultánea, mientras adquieren vocabulario y practican con él a través del  “Gesture Approach“. No sólo mejora la adquisición de vocabulario, también se adquieren de forma acelerada la sintáxis y conceptos gramaticales, dado que el cerebro recibe una variedad de estímulos de forma simultánea durante el proceso de adquisición. Tiene una componente teatral y musical, trabajo en parejas y grupos y, por supuesto, un enfoque lingüístico. Se satisfacen incluso las necesidades de los estudiantes en los que predomina la inteligencia lógico-matemática, dado que el AIM enseña gramática de una forma intuitiva que enfatiza los patrones del lenguaje. (Maxwell)

Montessori:

Aunque Montesori realizó sus hallazgos décadas antes de que Gardner presentase su teoría de las inteligencias múltiples (1983), ella se percató de la necesidad de abordar múltiples formas de aprendizaje en las aulas. Todas las inteligencias y formas de aprender (musical, corporal-cinestésica, visual-espacial, interpersonal, intrapersonal, intuitiva, naturalista y las tradicionales linguística y lógico-matemática) son alimentadas y respetadas.

7. El contenido de Badanamu se diseña teniendo presentes estándares de aprendizaje específicos. Se realiza un andamiaje preciso del aprendizaje para permitir el paso de un nivel al siguiente, así como para facilitar la comprensión transversal entre distintas materias.

AIM:

El AIM es un planteamiento basado en contenidos que también conecta distintas materias dentro de un mismo kit. Esta aproximación integrada a la enseñanza de idiomas a través de una historia, el teatro, la dratamización y la lectoescritura, entre las que se se entretejen componentes musicales y de baile, hace del aprendizaje del idioma una experiencia significativa para el alumno. El planteamiento del AIM no sólo garantiza la interconexión dentro de un mismo kit, sino también entre kits correlativos, lo que permite una sólida construcción del lenguaje basada en un proceso de andamiaje. (Maxwell).

Montessori:

En Montessori, ninguna materia se enseña de forma aislada. De hecho, todas las materias están entretejidas para facilitar la comprensión. En ningún momento a lo largo del día se estudian asignaturas (matemáticas, lengua, ciencias, historia, geografía, arte, música…), en ningún nivel. Los alumnos realizan transiciones de un estudio al siguiente a su propio ritmo, sirviéndose de las observaciones que han realizado en un área para ser resolutivos en la siguiente.

8. El Método Badanamu está completamente centrado en el niño. A través del Badanamu Club y las guías de enseñanza animamos a padres y profesores a seguir los intereses de los niños. Reconocemos que los niños que están emocionalmente inmersos en una actividad logran una concentración y resultados muy superiores.

AIM:

En los libros del AIM se recuerda constantemente a los profesores la importancia de “aprovechar el momento” y garantizar que utilizan la técnica de expresión propia dirigida por el profesor de una forma auténtica y natural para ayudar a los alumnos a debatir sobre los temas que van surgiendo y que son relevantes para ellos (incluso en etapas muy tempranas del desarrollo de sus competencias lingüísticas). Esto tiene prioridad absoluta sobre la lección diseñada para la clase de ese día. La comunicación verdadera y que tiene un propósito siempre tiene prioridad en las clases de AIM: el objetivo primordial del programa es desarrollar competencias y establecer una conexión emocional con el idioma.

Montessori:

Si bien Montessori requiere una cuidada planificación y preparación de las lecciones, los planes deben ser flexibles y proveeer a los niños. La guía prepara las lecciones para cada niño diariamente; sin embargo, se inclinará a seguir los intereses y pasiones del niño.

Montessori, el AIM y el Método Badanamu están demostrando espectaculares resultados en educación infantil, porque todos se han desarrollado por medio de una cuidadosa observación del comportamiento de los niños. Del mismo modo que la Dra. Montessori se sentaba durante horas a observar cómo juegan los niños y que, sin lugar a dudas, Wendy Maxwell tomaba buena nota de los efectos que tenía en los niños asociar gestos con el nuevo idioma, los creadores de Badanamu dedican incontables horas a observar cómo los niños interactúan con nuestros materiales.

Fuentes:

Maxwell, Wendy. “Why AIM Works: Supporting Research Studies.”

Maxwell, Wendy. “AIM and Montessori.”

Stephenson, Susan. Child of the World: Montessori for ages 3-12+.